Estás en algún lugar del mundo tumbado mientas bebes tu refresco favorito, desde tu tumbona puedes ver un paisaje que anhelabas desde hace algún tiempo, la temperatura acompaña y a tu alrededor te rodeas de buena y bella gente, alguien que te atrae y elogia diciendote cosas preciosas que te encantan, te mira a los ojos de una manera sincera y honesta y te hace sentir lo maravillos@ que eres para él y su vida cotidiana, tienes una sonrisa de oreja a oreja. Esa persona se aproxima para darte un buen beso y cuando se situa a pocos centímetros de tu rostro, antes de producirse ese esperado momento... ¡Ring! ¡Ring!
Suena el despertador. ¡Es hora de levantarse!
Lo primero que hacemos todos cuando soñamos algo así es llevarnos una pequeña decepción y la mala leche aumenta levemente y nada empieza bien. Te dispones a levantarte y te llevas tu primer golpe, ¡zas! en todo el codo o en el dedo del pie con lo que duele. Después de ver las estrellas con el porrazo, te aseas (los que lo hacen) y vistes. Tras descubrir que la ropa que querías llevar no esta apta mas que para ir a la lavadora, te preparas un desayuno, pero la leche se acabó ¡Vaya por Dios hay que reponerla! Nos disponemos a buscar otro tetrabrik con lo que fastidia, abrir el pack de 6, después el envase... y salir con el tiempo justo de casa y para negativizar mas la situación pierdes el bus por unos instantes, incluso eres tan patetic@ que corres tras él sin suerte, eso si usas transporte público; en el caso de usar tu vehículo no recuerdas donde lo aparcaste porqué eres lo peor y paseas por todo tu barrio sin acordarte que está en la acera de enfrente pero un furgón grande lo tapa entero y tu cabreo te impide verlo; pero no te preocupes que si vas a bici o a pie te pillan todos los semáforos.
Llegando a tu trabajo / lugar de estudios, te das cuenta que algunas de las cosas que necesitabas para hacer tus tareas las dejaste en casa y ya estas prácticamente entrando por la puerta. Eso sin comentar que en la hora del café el camarer@ que te gusta ha sido testigo de como te derramas el café y el te mira como si fueses Espinete haciendo el pino mientras se rie para sus adentros.
Cuando un día comienza así ya todo va mal, ya nos ponemos de mala leche y ya no hay manera de enderazarlo. Por eso hoy quiero hablaros de la positividad como truco fundamental para que tu vida vaya bien y afrontemos las dificultades de mejor humor.
Esta mas que demostrado que la actitud a la hora de tomarse las cosas es muy importante, cuando un enfermo por ejemplo de cancer afronta su enfermedad con positividad dentro de lo posible, será un factor importante para curarse.
Los pensamientos positivos son la fundación de nuestra paz interior y ésta es necesaria para llenarnos de energía. Cuando permitimos que vengan pensamientos negativos, es como si dejáramos que se abriera una brecha en ell alma, y por allí escapa nuestro poder y fortaleza internos. Cuando empezamos a pensar positivamente, acumulamos poder. Nuestra auto-confianza y efectividad incrementa considerablemente.
Creo que una de las claves en la vida es saber agradecer lo que tenemos para poder afrontar con interes y constancia los retos de la vida diaria. Entonces tu vida cambia. Cuando optamos por tener este estilo de vida y sencillo que propongo, tu día sería otro, de haber sido positivo habría sido muy diferente, comprobemoslo:
De una manera positiva, te levantas después de tener ese sueño, al darte el golpe en la extremidad de tu cuerpo, te sientas y dejas pasar el dolor. Mientras reposas ese dolor piensas en lo bonito que ha sido el sueño y aunque sea por unos minutos has estado feliz, que al fin y al cabo es meta de todos, y en el fondo sueños así son una bonita manera de comenzar un día nuevo. Como no queda leche, mientras vas a por ella recuerdas que anoche ya te diste cuenta de que tendrías que haber respuesto el tetrabrik, ya que el día anterior te tomaste un colacao mientras preparabas los papeles para tus trabajos del día siguiente, eso te hace recordar de forma automática que estan en el cajon y debes meterlos para llevartelos antes de que se te olvide, tu trabajo de hoy depende de ellos. Sales de casa con el tiempo justo, que suerte tuviste, cogiste el bus a tiempo, que en caso de usar tu vehículo recuerdas que aparcaste en la acera de enfrente y aunque otro vehículo en doble fila lo tape, vas directo hacía él con tan buena suerte de que no esperas mucho porque el furgón que te tapa, al verte se marcha y no te va a tocar pitar; que vas a pie, cómo hoy te sientes en forma, andas rápido y consigues cruzar sin problema.
El día en el trabajo transcurre con normalidad y seguro que hasta te ligas al camarer@ pibón que te sonrié todas las mañanas al servirte el café. ¿A que cambia la historia un poquito?
Muchos os tomareís esto a coña pero realmente funciona y creo que al menos por unos dias debeís tomarme mi consejo, recordad: Agradecer lo ya obtenido y positividad es esencial para la felicidad.
Aprovecho para saludar a Carmen y Angeles ¡Soís unas cracks! Ya que vosotras me iniciasteis en el tema.
Un saludo a todos y gracias por leerme una vez mas
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